Lo tenemos: Kevin Pangos es nuevo jugador de Valencia Basket. Un regalo de Reyes cocinado desde el 6 de diciembre, día en el que Cadena SER dio el nombre. Es una buena noticia contar con un nuevo refuerzo antes de un mes de enero con 3 semanas de doble jornada Euroliga. Kevin Pangos como tal no necesita presentación: es un base de nivel que le puede dar a Valencia Basket un salto en galones y en calidad que a día de hoy no tiene. Un buen director de juego, con muy buena capacidad de 1×1 y que además tira bien. No obstante, su llegada me deja una serie de temas que quiero abrir en este artículo:

¿Por qué Kevin Pangos?

Todos esperábamos que la carencia de tiro exterior se resolviera con un tirador, pero no ha sido así. Entendiendo la jugada, el problema del equipo en ataque podía verse de dos formas: por la falta de cañoneros o por la falta de fluidez para que el equipo mejore su amenaza exterior. Pangos responde a la segunda opción y es ese el motivo que le ha hecho ser el elegido. Pese a que en invierno fichas lo que puedes y no lo que quieres, el mercado le ha dado opciones a Valencia de reforzar su juego exterior con un perfil más tirador y no lo ha hecho. Además, de acuerdo a lo que han estado contando distintas informaciones, la intención del jugador ha sido clave para venir a Valencia. Ojalá de esta convicción salga un refuerzo top para el equipo.

Gestión de expectativas

Cierto es que el mejor Kevin Pangos es un nivel de jugador al que nadie en el backourt se le aproxima. Fue el capitán del barco que llevó a Zalgiris a una F4 en 2018 y fue el mejor base de la Euroliga en 2021, pero llega con riesgo: viene de dos temporadas y media inusuales. En la 2021/22 tuvo pocos minutos en los Cavaliers, y justo el día después de fichar por CSKA estalló la guerra y no debutó. En la 2022/23, ya en Milán, se perdió más del 50% de los partidos, y en la presente temporada lleva sin jugar desde el 31 de octubre tras ser señalado por Ettore Messina. Un asterisco importante y que no podemos dejar de lado sin recordar que, de no tenerlo, no sería un base al alcance de Valencia Basket. Un caso similiar a los que hay ya en el equipo con Jovic, Ojeleye o Davies.

Vuelta al verano

En su presentación, Luis Arbalejo remarcó la importancia de fichar un base y de ir a una plantilla más corta. Pese a sus palabras, Valencia se quedó con Hermannsson y Ferrando para acompañar a Jones. No hubo un fichaje de un base top porque la apuesta fue quedarse a Martin, una decisión tomada con su riesgo evidente. Tras la lesión del base islandés en septiembre llegó Stefan Jovic, un base para complementar a Jones y darle un juego más cerebral y colectivo al equipo, pero nunca con la vitola de ser ese base top. Tras tres meses de competición y con la recuperación de Martin por el camino, la apuesta ha sido traer a Pangos. Una decisión que me hace ver que Valencia Basket ha tomado en diciembre la decisión que debió tomar en julio y que es consciente de ello.

Además, no podemos olvidar el estado físico de Jovic y de Hermannsson. Al base serbio se le ha notado la carga de partidos en algunos momentos de la temporada y el islandés todavía está volviendo. Ambos jugadores tienen un historial médico lo suficientemente importante como para saber los riesgos que hay.

El tema de la plantilla más corta es algo que no se va a cumplir este año. Valencia Basket acabó la 22/23 con 17 jugadores, contando a Ferrando, Millán y Van Rossom. Con el fichaje de Pangos la plantilla queda en 17 fichas, contando al temporero Justin Anderson y a un Ferrando que debería volver a salir cedido. Excluyendo los asteriscos, Valencia Basket acabó la 22/23 en 14 y si tiene a todos sanos en la 23/24 tendrá 15 fichas. No va a cumplir la premisa de buscar una plantilla más corta. 

El rol de Chris Jones

Jones ha sido la gran apuesta de Valencia Basket durante este 2023. Por el momento, el cómo se hizo y por las repercusiones que trajo su contrato de 3 años. El base ha afrontado este primer tramo de temporada como exterior omnipresente, ejecutando y generando al mismo tiempo, y ahora va a pasar a ejecutar más que a generar. Una decisión basada en su rendimiento -y el del equipo- con otro base, pero que me lleva a la duda de ver cómo llevará el jugador el hecho de tener menos balón a mitad temporada. Valencia Basket va a adaptar al mejor jugador del equipo a un nuevo rol sobre la marcha. No es una cosa cualquiera, especialmente en un mes de enero tan duro como el que se le plantea al equipo. Siguiendo su entrevista en Diario AS, el jugador se ha mostrado cómodo con su llegada, pero es algo que no sabremos hasta que lo veamos en la pista.

Una oportunidad también de ver el liderazgo del jugador: si acepta tener menos balón entendiendo que es lo mejor para el equipo, podremos cerrar muchos debates sobre su liderazgo y sobre si era el jugador adecuado al que darle una de las llaves del proyecto deportivo. Lo cierto es que sea por dependencia del jugador o por falta de opciones sólidas, Valencia Basket ha vivido y ha muerto en Chris Jones en muchos partidos. Con Pangos va a tener otro manejador de balón que le libere de ataques donde el balón quedaba en él. 

La tendencia en Euroliga

Solo hay que mirar a la Euroliga como competición y a la composición de los equipos para entender la importancia de tener dos exteriores capaces de generar con el balón. Ahora mismo, el backourt de Valencia tiene a Jones como generador capaz de generarse sus tiros. Jovic no es ese perfil de jugador y pese a que Martin puede serlo -fue el exterior más importante del equipo en la 21/22, antes de su calvario de lesiones-, se le une que está volviendo a que no es un jugador con tanto 1×1. No al nivel de Jones o del propio Kevin Pangos. Harper sigue siendo más peligroso como agitador y Kassius no es un generador al que darle el balón, pese a tener más recursos que un tirador al uso. Valencia Basket necesita otro generador que pueda coincidir con Jones en situaciones importantes y tener dos opciones sólidas en ataque.

Salvando muchísimo las distancias, lo que Partizan tiene en Dozier y Punter, Fenerbahce con Dorsey y Wilbekin, Maccabi con Baldwin y Brown o el propio Efes tiene con Thompson, Bryant y Larkin. Hasta el propio ASVEL, colista de la Euroliga, tiene dos exteriores para darles el balón con cierta fiabilidad, con Lee y De Colo (teniendo en cuenta el nivel del equipo, claro). Al final se trata de encontrar estos perfiles para poder elevar el nivel del equipo.

La rotación y las derrotas evitables en Euroliga

A Valencia Basket se le han ido partidos en ACB que no deberían irse a un equipo Euroliga y que le han complicado el puesto como cabeza de serie en Copa. Contando Girona como accidente, Bilbao y Granada han ganado en La Fonteta, y Andorra estuvo muy cerca de hacerlo. El equipo solo ha ganado un partido ACB por más de 10 puntos: 77-101 ante Zunder Palencia. Una demostración de que el equipo no está ganando con holgura en la competición doméstica. Al equipo le están faltando piernas en las últimas semanas para mantener el listón defensivo de Euroliga y ofensivamente no está encontrando recursos para sacar los partidos sin emplearse al límite en defensa. La llegada de Pangos no solo le da más calidad al equipo, sino que debería permitir dosificar mejor a la plantilla y hacer que algunos jugadores estén descansados como para poder sacar partidos ACB como los que el equipo ya ha perdido. 

Una vez empezó la Euroliga y el equipo ya había disputado 3 partidos en ACB (Girona, Tenerife y Málaga), Valencia Basket sumó cuatro victorias en ACB dejando al rival por debajo de los 80 puntos. En los últimos 9 partidos solo lo ha conseguido tres veces. Una demostración de que están faltando piernas para mantener el listón atrás y que el equipo no está pudiendo contrarrestarlo en ataque. Hablando vulgarmente, porque este Valencia no es todavía capaz de meter lo suficiente sin estar al 100% como para poder permitirse defender menos.

El caso Guillem Ferrando

Ferrando permaneció en la plantilla como tercer base y, con poco más de 100 minutos en los 32 partidos disputados entre ACB y Euroliga, apunta a cesión. El base solo ha aparecido en 12 de los 32 partidos disputados, y en pocos de ellos ha estado cómodo con el equipo. Guillem se ha quedado sin minutos y solo una cesión puede resolver su situación. Una cesión que siempre ha sido una opción para un jugador como él y que lo pudo ser en verano. Ceder a Ferrando, especialmente si es a LEB Oro, sería un paso en falso en lo que a foguear con minutos se refiere, pese a que es justo reconocer que, de ser cierta su cesión a Movistar Estudiantes tal y como comenta Encestando web, no es lo mismo jugar en un candidato a ascenso que a los equipos de zona baja en los que estuvo cedido en la temporada anterior.

Mi veredicto es que entiendo el fichaje de Kevin Pangos, pese a ser de esas personas que hubiese ido a por un tirador. No obstante, hay que ser consciente de los asteriscos que tiene y, especialmente, de que ficharlo ahora responde a una serie de puntos que no se resolvieron antes y que debieron haberse resuelto antes. ¿Qué espero de su llegada?

De Pangos espero un salto de calidad a la hora de poder darle un argumento más a Valencia para seguir en esta línea competitiva en Euroliga, teniendo ese extra de punch en partidos decisivos, y que ayude al equipo a ser más constante en ACB. La Copa, para la que queda cada vez menos, será un buen examen al equipo y a la incorporación, pero antes queda un mes y pico muy exigente donde el equipo tiene que seguir siendo competitivo. Lo que es innegable es que si sale bien es un paso adelante. Y salir bien no me refiero a tener al Pangos del Zenit, sino a una versión similar respecto a su peak como la que estamos viviendo con Davies.

Ahora bien, su fichaje es una decisión importante y el tiempo apremia. El calendario no da tregua y este mes es vital para seguir en la lucha en Euroliga y llegar a la Copa con buena dinámica. Los riesgos son considerables y pese a que a Pangos no hay que enseñarle nada, hay piezas importantes que adaptar. Todo esto con el rodaje competitivo que no tiene a día de hoy para poder aportar desde ya.

No obstante, y haciendo un punto y aparte: solo una cosa que añadir: el club sigue cambiando su forma de proceder y este fichaje, tras el resultado fallido con Evans hace un año. Eso también es un melón que en este caso quiero aplaudir, más aún después de que el fichaje de Anderson no haya truncado su incorporación. Es señal de la convicción que hay con el fichaje, así que mientras haya convicción las cosas podrán salir mejor o peor, pero se estará más cerca de atinar.

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