Con 7 partidos oficiales ya jugados, Valencia Basket llega al 10% de choques disputados de todos los que tiene previstos en la temporada 2023/24, a falta de lo que pueda surgir en la Copa y en los respectivos play-offs/play-in. Con tres semanas es muy pronto para sacar conclusiones, pero sí podemos tener una idea sobre el cambio dibujado este verano en los despachos de La Fonteta. Valencia Basket necesitaba un nuevo rumbo en su proyecto deportivo y este está llegando en dos tiempos: primero con la profunda renovación vivida en el pasado verano y ahora con el baloncesto practicado, que es lo que al final valida la apuesta veraniega. 

Dentro de la parte del juego, hay unos puntos que ya nos hacen ver hacia dónde quiere ir este equipo que, pese al gran inicio en ACB y Euroliga, sigue en construcción. ¿Cuáles son los primeros patrones que vemos en este nuevo equipo? Ahí va una aproximación con los primeros datos, que no deberían ser tratados como más que un avance que nos permite ver la idea en torno a la que se quiere construir, pero ahí van:

1. Construir desde la defensa

Valencia Basket ha empezado la temporada como la mejor defensa en ACB y en Euroliga. Como evolucione en este ranking es otra cosa, pero la intención inicial es esta. Pese a haber encajado los mismos puntos que Río Breogán (389), el equipo de Mumbrú tiene el rating defensivo el más bajo de toda la Liga Endesa (104.4). En Euroliga, pese a que solo son dos partidos y ambos han sido en La Fonteta, el equipo ha dejado a Mónaco en 65 puntos y a Fenerbahce en 74. Una declaración de intenciones para saber por dónde quiere hacerse fuerte el equipo. Será interesante ver dónde puede poner el listón defensivo el equipo cuando le toque ir a las canchas más difíciles de la competición, empezando por el partido de este próximo viernes en casa de Anadolu Efes.

Además, Valencia Basket es el segundo equipo que menos ha encajado en la zona en toda la ACB, tan solo por detrás de Río Breogán. Tras ser la peor defensa de la pasada Euroliga, Valencia Basket quiere construir su nuevo proyecto desde la fortaleza defensiva. Algo que ha corroborado hoy, precisamente, el propio Álex Mumbrú, que ha señalado esto en rueda de prensa previa al partido de Maccabi: “Si tienes un Ferrari no puedes ir por montaña y con un 4×4 sí puedes. Depende del equipo que tengas irás por un camino u otro. Queríamos un equipo que creciera desde la defensa y yo me siento más seguro con un equipo que me da solidez atrás”.

2. Más juego cerca del aro, menos uso del triple

La apuesta por perfiles más físicos y de mayor presencia interior ha hecho que el equipo abandone su alto uso del triple en ataque y pueda jugar más cerca del aro. Contando los 7 partidos oficiales, Valencia Basket ha lanzado triples en el 28% de sus posesiones. Comparado con las últimas tres temporadas en las que el equipo jugó Euroliga, el uso del triple en sus posesiones fue del 37.43% -combinando ACB y Euroliga-. Una caída total que se acerca al 10%. El año pasado, el equipo de Mumbrú llegó a depender más que nunca de su lanzamiento de triple, tirando de 3 en el 39.4% de sus posesiones, siendo en este aspecto el equipo con más triples por posesión lanzados en la pasada Euroliga y el tercero que más en ACB. 

Este año en las cinco jornadas de ACB solo ha utilizado el triple con menos frecuencia que Zaragoza y Joventut, mientras que en Euroliga es segundo con menos triples intentados por posesión, solo superado por Partizan. Todavía es muy pronto con dos partidos, pero el partido ante Fenerbahce nos dejó a un Valencia Basket intentado tan solo 13 triples de sus 62 lanzamientos de campo en total, en un partido donde el rival lanzó un total de 37 triples.

3. Las pérdidas y la circulación, puntos a mejorar… ¿hasta qué punto?

“Se puede ganar jugando mal al baloncesto”, dijo Luis Arbalejo en rueda de prensa tras la derrota ante el Bàsquet Girona. Valencia Basket va 6-1 teniendo en cuenta que lleva las mismas asistencias que pérdidas de balón en los 7 partidos jugados. En el ratio de AST/TOV es el peor equipo de la ACB junto a Casademont Zaragoza y en Euroliga es quinto por la cola. En los 7 partidos jugados, un 21.3% de las posesiones en ataque acaban en pérdida, siendo el tercer equipo con un ratio más alto en ACB y el quinto en Euroliga.

Stefan Jovic Valencia Basket

En el ratio de pérdidas por posesión, cabe destacar que tan solo el 13.8% de las posesiones jugadas con Jovic de base acaban en pérdida, por lo que este alto porcentaje se debe al 25% de pérdidas con Chris Jones al 1 en los más de 20 minutos por partido ejerciendo de playmaker y el elevado 31.3% con Guillem Ferrando, que no llega a los 10 minutos por partido en sus cuatro apariciones con el equipo.

No obstante, pese a que Valencia debe mejorar estos puntos para ganar consistencia en ataque, no esperemos un equipo que se caracterice por una circulación fluida. Esperar que Valencia sea un equipo top en ACB -e incluso Euroliga- en la circulación de balón, o ver la fluidez de los mejores años de este club es haber interpretado mal el propósito de esta plantilla. Esto también forma parte del cambio de filosofía.

4. Versatilidad para defender

En un detalle menos importante pero a la vez llamativo, hemos visto combinaciones de quintetos un tanto extraños para defender posesiones finales. Contra Mónaco, Mumbrú sorprendió juntando en pista a Reuvers, Pradilla, Inglis y Toure para finalizar el segundo cuarto, mientras que ante Fenerbahce el equipo defendió el último triple con Reuvers, Claver, Ojeleye, Inglis y Davies. No van a ser quintetos que encadenen dos posesiones seguidas, pero sí que nos deja ver que Mumbrú tiene un equipo versátil para defender posesiones concretas y que va a intentar sorprender a los rivales en momentos puntuales. Un arma interesante siendo que el equipo debe acostumbrarse a que algunos partidos se decidan por pequeños detalles.

Hay más puntos, como el dominio del rebote o el impacto de algunos jugadores y quintetos, que tendremos tiempo para medir con más detenimiento. Es lo que tiene solo haber disputado un 10% de los partidos previstos esta campaña. De momento hay una cosa que queda clara: la temporada puede salir de cualquier forma, pero el planteamiento de Valencia Basket de cambiar la forma de jugar y adaptarla a un baloncesto más físico se ha hecho. La temporada ya pondrá las cosas en su sitio y medirá el acierto de este primer año de cambio completo y aquí estaremos para medir y compartir lo que vayamos viendo.

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